Durante la producción de asfalto a temperatura reducida, el desafío es conseguir que el betún recubra y envuelva de forma uniforme los áridos y, aún así, siga siendo maleable. Y aquí es donde la tecnología de betún espumado brinda una solución.
Mediante la adición controlada de una cantidad definida de agua, el betún caliente se convierte en espuma y su volumen aumenta de forma exponencial. Con ello, la viscosidad se reduce de forma temporal y mejora el recubrimiento de los áridos precalentados. Este procedimiento consigue que los áridos se calienten antes a una temperatura mucho más baja. Así, el betún espumado permite obtener una mezcla homogénea sin tener que añadir aditivos químicos y contribuye a reducir las temperaturas de la mezcla.
Además, la inyección de agua supone otras dos ventajas. Por un lado, no es necesario almacenar aditivos químicos adicionales y, por otro lado, cuando el asfalto se retira para su reutilización, tampoco es necesario prever las posibles emisiones derivadas de su recalentamiento.
El módulo de betún espumado de Benninghoven permite reequipar instalaciones existentes de forma rápida y sencilla. Gracias a su estudiado concepto «Plug & Work», la integración se realiza sin complicaciones y sin importar quien sea el fabricante de la planta.