Una buena preparación marca la diferencia
Al principio se realizó un inventario muy detallado de la tecnología existente de la planta. ¿Qué componentes electrónicos, como, por ejemplo, convertidores de frecuencia, relés o módulos de conmutación, estaban disponibles y cuáles eran compatibles con el nuevo sistema de control? Se comprobó todo, y las piezas que no encajaban tuvieron que pedirse y esperar a que se entregaran.
Esta preparación tan meticulosa fue clave para determinar con precisión el alcance de los nuevos componentes que debían instalarse y para planificar así la ejecución del proyecto con total seguridad. No hay que olvidar que lo que realmente requiere tiempo no es sustituir el software del sistema de control preinstalado en un ordenador, sino realizar el nuevo cableado de los distintos componentes. Dado que la modernización debía integrarse en los trabajos anuales de inspección, Benninghoven/Gurtner tuvieron que coordinarlo todo para cumplir con la fecha.