Compartir conocimientos, adquirir experiencia
Uno de los mayores valores añadidos de la formación fue el intercambio internacional. Los participantes, procedentes de distintos mercados, pudieron ofrecer sus experiencias con una amplia variedad de materiales, aplicaciones y requisitos de clientes. Esto dio lugar a una conversación de la que pudieron beneficiarse todos los participantes.
Fue precisamente esta combinación de trabajo práctico, conocimientos técnicos e intercambio de experiencias personales lo que hizo que la formación resultara de especial valor para muchos participantes.
Fue por eso por lo que la valoración final resultó muy positiva. Los talleres con un enfoque práctico tuvieron una gran acogida entre los compañeros internacionales y ofrecieron un sinfín de ideas aplicables al trabajo diario. Los participantes regresaron a sus mercados con una comprensión más profunda de las aplicaciones, los procesos y las necesidades de los clientes y sintiéndose perfectamente preparados para acompañar a los clientes en su camino hacia una mayor eficiencia y un reciclaje satisfactorio.