En la obra del futuro
En Rangendingen (Baden-Wurtemberg, Alemania), Leonhard Weiss apuesta por el concepto de obra totalmente eléctrica con las máquinas eléctricas de Hamm y Vögele para conseguir que el proceso de construcción sea más rentable y seguro, al tiempo que se reducen las emisiones de ruido y CO₂.
¿Las obras con maquinaria totalmente eléctrica se van a convertir pronto en la norma general? ¿Qué cambios supone esta tendencia para el proceso de construcción y cómo se benefician de esta tecnología los empleados y los residentes de las áreas urbanas? La empresa constructora Leonhard Weiss ya ha atesorado una primera experiencia práctica con maquinaria de construcción eléctrica y ahora quiere profundizar en el tema. En una obra destinada a reforzar la red en Rangendingen (Baden-Wurtemberg), se emplearon exclusivamente máquinas 100 % eléctricas, entre ellas un rodillo de Hamm y una extendedora sobre ruedas de Vögele.
Proyecto pionero
La obra piloto de Rangendingen forma parte de «NETZbaustelle der Zukunft» («obra de la RED del futuro»), un programa de Netze BW. Aquí se ha ensayado con qué medidas se puede conseguir que la construcción del futuro sea más silenciosa, digital y segura y que genere menos emisiones. En estas y otras obras piloto, el operador de la red de distribución examina primero la viabilidad técnica y el impacto del uso de maquinaria de construcción totalmente eléctrica en el proceso de construcción.
Tras los movimientos de tierra con maquinaria de construcción eléctrica, empezaron las obras de construcción de la carretera. Para el extendido y la compactación de la capa de asfalto se utilizaron dos nuevas incorporaciones: el rodillo tándem HD 12e VT de Hamm y la extendedora sobre ruedas MINI 502e de Vögele. Las máquinas funcionan de forma extremadamente silenciosa y no producen emisiones locales, por lo que resultan ideales para obras en cascos urbanos con estrictas normas de emisiones. Sus grupos de transporte y tracción, así como la calefacción de la regla de la extendedora sobre ruedas, funcionan únicamente con electricidad y destacan por su bajo consumo. Y se ha demostrado que ambas máquinas no tienen nada que envidiar a sus homólogas diésel en cuanto a calidad y eficiencia.
«Es un placer contribuir in situ a la reducción del ruido y el impacto medioambiental mediante el uso de máquinas de construcción totalmente eléctricas».
Jean-Pierre Liedtke, jefe de obra en Leonhard Weiss